El esquema SLOC ofrece una oportunidad de operar en un entorno complejo y cambiante, facilitando la transición hacia una sociedad basada en el conocimiento y consciente de su contexto.

Ezio Manzini 1 propone un marco de trabajo para el diseño dirigido a la creación de sociedades sostenibles, tomando como plataforma organizacional tres grandes tendencias:

  • La revolución verde, la cual está relacionada con la popularización del concepto de responsabilidad ambiental.
  • La conectividad, entendida como la difusión de las redes sociales y organizaciones construidas según el esquema peer-to-peer (de igual a igual), lo que hace alusión a la manera en la que fluye la información
    en la era de Internet.
  • La innovación social, definida como la puesta en práctica de soluciones creativas y originales a los problemas cotidianos de una comunidad por iniciativa propia.

Con fundamento en estas tres tendencias emergentes, Manzini define un nuevo escenario del sistema sociotecnológico, descrito por cuatro palabras claves: pequeño, local, abierto y conectado (Small, Local, Open and Connected: SLOC). Así, se plantea de igual forma un escenario que considera que las comunidades locales y relativamente pequeñas adoptan el nuevo marco de globalización, creando una red planetaria de sociedades locales y no demasiado grandes que, a su vez, permanecen abiertas y conectadas entre sí. Esta es una propuesta para un sistema de producción y consumo repartido entre lo local y lo global, así como de grupos de innovación social interconectados que, gracias a su tamaño, son comprensibles y controlables por los individuos que los forman. Estos focos de comunidades sostenibles deben considerarse en el marco de las transformaciones contemporáneas, teniendo en cuenta que, en la red globalizada de sociedades, lo local y lo pequeño son a la vez realidades de apertura e interconexión social.

Manzini confirma que, aunque la globalización es una incuestionable realidad, a la par emerge un fenómeno de búsqueda de «localismos» en dicho escenario global, el cual tiene aspectos negativos —la interpretación en forma
de localismo cerrado o como nacionalismo irreflexivo—, pero también positivos, ya que proporciona posibilidades culturales originales que pueden ser practicadas localmente, pero al mismo tiempo enriquecidas, gracias a los flujos del intercambio global. El esquema SLOC ofrece una oportunidad de operar en un entorno complejo y cambiante, facilitando la transición hacia una sociedad basada en el conocimiento y consciente de su contexto. De este modo, el autor marca la pauta de la definición de los objetivos del diseño enpro de la sostenibilidad hacia un formato de los escenarios de convivencia, consumo y co-creación.

Para ejemplificar el poder de la innovación social y el papel que puede desempeñar el diseño en la generación de los nuevos escenarios de comportamiento, Manzini, junto con Jégou, realizaron el proyecto titulado
Sustainable Everyday Proyect. En este, proponían que el motor principal de los cambios son los valores sociales y ambientales de los involucrados, pues están dispuestos a redefinir su idea de confort por el bien de la comunidad y por vivir de manera coherente con su visión del mundo.